Espiral de Oración
ESPIRAL DE ORACIÓN
Elevando la Tierra a los brazos de Dios
Hay momentos en los que no sabemos qué hacer con aquello que estamos viviendo.
Una relación. Una enfermedad. Un miedo. Una pérdida. Una decisión. Una persona por la que sentimos preocupación. Una situación que todavía no podemos mirar en paz.
La Espiral de Oración es un espacio donde llevamos juntos todo aquello que forma parte de nuestra experiencia humana a la Presencia de Dios.
No para decirle a Dios cómo tiene que resolverlo. Sino para entregarlo.
Para permitir que aquello que nuestra mente contempla desde el miedo, el juicio o el dolor pueda ser llevado ante una percepción mayor.
Cada persona entra en la Espiral con aquello que desea entregar
Y juntos sostenemos la oración.
Una intención se une a otra.
Una oración sostiene a otra.
Una mente recuerda por otra cuando la otra ha olvidado.
Así, aquello que parecía únicamente personal comienza a formar parte de una oración compartida.
Llevamos nuestras relaciones.
Nuestros cuerpos.
Nuestros conflictos.
Nuestros miedos.
Nuestro mundo.
Llevamos la Tierra a Dios
Y pedimos al Espíritu Santo que transforme nuestra manera de verla.
Porque quizá la respuesta a nuestra oración no sea que el mundo adopte la forma que nosotros habíamos imaginado, sino que nuestra mente pueda recibir la percepción desde la que la paz vuelve a ser posible.
Juntos llevamos la Tierra al Cielo
para aprender a traer
el Cielo a la Tierra